Es sobre todo en este período, entre los 2 y 5 años que le interesa jugar en compañía de
otros niños, aunque a veces al verlos peleándose, podría pensarse lo contrario.
Sin embargo, es así como va aprendiendo a compartir juguetes, lugares, reglas y normas.
A respetar a otros y a ser respetado.
Es en la relación con los demás como el niño se va formando la idea de quién es él,
y es también en esa relación como se constituye el aprendizaje social.
Generalmente los primeros aprendizajes con otros niños se dan con sus hermanos y hermanas. La relación fraternal es un modelo de aprendizaje para la vida: así aprende a competir con sus pares en una relación cargada con rivalidad pero moderada por el amor y en la que no está en riesgo el vínculo. Frecuentemente, esta rivalidad se va resolviendo a través del juego.
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