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¿Es normal que mi hijo de 10 años todavía conserve sus ositos de cuando era más chico?

  Más allá de enfocarse en "lo normal" o lo que no lo es, lo importante es saber qué significan para un niño estos objetos. Además, cuánta más importancia le dan los padres a querer sacarle al niño   este tipo de objetos , más se afianzan. En este caso, cuando se trata de un nene más grande que conserva sus ositos o su peluche preferido, es fundamental fijarse que ese objeto que tanto quiere el niño no sustituya otros contactos, otros vínculos importantes para su edad. Tampoco debe ser un objeto que traslade, sino que debe permanecer en su cuarto o en su casa, como algo a lo que pueda recurrir en busca de resguardo. Porque en realidad estos objetos simbolizan eso, el lugar de resguardo, de cuidado, de lo confiable. Este objeto, si perdura en el tiempo, significa que es algo de lo cual el niño no se puede despedir todavía. Sería como no terminar de despedirse de ese niño que en realidad todavía es. Dejar este objeto, que puede ser un osito, un muñeco, un bebote, etc., es algo ...

Tener amigas: un remedio para el estrés

  Las mujeres somos amigas por naturaleza, necesitamos de otras mujeres cerca con quienes hablar, reír, llorar, compartir, y si no las tenemos, la vida se hace cuesta arriba. Y aunque no haga falta ningún estudio para demostrarlo, hay investigaciones que explican este efecto saludable de la amistad que tan bien nos hace.   Hablar con amigas: un recurso antiestrés Una discusión de pareja, problemas en el trabajo, un desaprobado en la facultad, un “día de esos” en los que nada nos viene bien, todo, todo cambia de color cuando lo compartimos con una amiga. Es que hablar con ella o ellas nos relaja y nos hace ver las cosas de otra manera, sabiendo que tenemos a alguien en quien confiar y charlar hasta que la angustia se disipe, al menos un poco. Al parecer, esta necesidad de juntarnos con amigas cuando las cosas no andan bien o necesitamos relajarnos tiene un por qué científico: un estudio publicado por la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), explica que cuando las mujer...

La amistad en la adolescencia

  En la adolescencia, la amistad como vínculo afectivo es fundamental. Los adolescentes necesitan diferenciarse de sus padres -que pasan a un segundo plano-, mientras que sus amigos cobran un papel preponderante. Sentirse parte de un grupo, identificarse con él, compartir afinidades, gustos e inquietudes con un “igual” es algo básico y necesario para el adolescente. Él no es sin el otro, se puede definir por el grupo al que pertenece y se siente persona en tanto y en cuanto es reconocido por un par. Como padres es importante darle a este vínculo la relevancia que se merece y fomentarlo creando espacios de encuentro para que el adolescente pueda hacer grupos de amigos en distintos ámbitos, y, sobre todo, abriendo las puertas de casa a sus amistades.  Así como pueden aparecer nuevos amigos, en esta etapa se pueden fortalecer las amistades de la infancia, pero también es normal que se debiliten, sobre todo si ya no se comparte un mismo recorrido, un espacio en común, co...

Las nuevas amistades después de la llegada de los hijos

  La amistad cambia con la llegada de los hijos   porque nosotras ya no somos las mismas. Hay amistades que se mantienen, otras que se van perdiendo con el tiempo, otras que se intensifican y otras que llegan en esta nueva etapa donde tal vez nos sorprendamos creyendo que no teníamos nada en común, pero resulta que sí, que ahora que somos madres podemos compartir con estas nuevas amistades más momentos de los que hubiéramos imaginado. Y esto resulta muy positivo, porque la crianza, sobre todo en un principio, puede ser muy solitaria si no contamos con una red de contención, un grupo o una persona con quien compartir lo que nos está pasando, todo lo que estamos sintiendo, viviendo. La amistad oxigena, nos da ese respiro saludable tan necesario y la posibilidad de expresarnos sin tapujos porque sabemos que el otro nos va a comprender, nos va a escuchar y hasta nos va a sacar una carcajada en medio del agotamiento.   La maternidad y las nuevas amistades Hay ciertas condicion...

La amistad a través de los años: cómo se modifican los vínculos

  Risas, lágrimas, amor y desamor, abrazos y contención. Una amiga es la primera que presta el oído, a la que se le puede contar todo, con quien se comparten las cosas más íntimas y se logra una identificación cuando nadie más nos entiende. Pero esto no es así durante todas las etapas de la vida, y a veces ese cambio puede resultar muy doloroso. La amistad en cada etapa de la vida   A partir de los 6 meses los bebés comienzan a interesarse por otros bebés, y es ahí cuando empiezan a producirse interacciones entre ellos. Durante la primera infancia, la amistad se trata de compartir puntos de interés – como jugar juntos – y de ir aprendiendo a interactuar con otros.  Más adelante, llegada la infancia, la amistad adquiere otra importancia, convirtiéndose en una relación prioritaria entre iguales, una forma de compartir con alguien con quien verdaderamente existen muchas características más en común que con otras personas – nivel de desarrollo, intereses, influencia social ge...

Pijama Party: cómo lograr que la diversión no se transforme en caos

  Un pijama party es, básicamente, una reunión de amigas que se encuentran a la noche para compartir charlas, música, juegos, películas y tal vez hasta una sesión de belleza. Cargadas de bolsas de dormir, cepillos de dientes y pijamas –o camisones- las chicas se adueñan de la casa para pasar un rato divertido. ¿Cuál es el lugar de los padres entre tantas almohadas y pantuflas? En primer lugar, los padres son los que dan el permiso para organizar la reunión y, como adultos y dueños de casa, tienen derecho a poner ciertas reglas. Estas normas variarán según el estilo de cada familia y pueden ir desde la libertad total hasta el hecho de no permitir ese tipo de festejo porque no se considera adecuado para la edad, porque no están dispuestos a poner la casa o porque están agotados por el trabajo de la semana y no se sienten capaces de cuidar y acompañar una reunión que dure hasta altas horas de la madrugada o, incluso, toda la noche. Si los padres no están de acuerdo con un pijama party...

En busca del equilibrio: cómo disfrutar de la maternidad, el trabajo, la pareja y la familia

  La mujer que elige seguir adelante con una profesión mientras ejerce sus roles de mamá, esposa, amiga, hija, hermana, entre otros tantos más, puede llegar a un equilibrio que la ayude a disfrutar de cada una de estas facetas. Pero, ¿cómo lograrlo?. Un buen comienzo es dejar a un lado la idea de que se puede hacer de todo sin la ayuda de nadie. Las mujeres multifacéticas no son supermamás, necesitan y muchas de ellas saben pedir colaboración y compañía para poder llevar adelante cada uno de sus roles lo mejor posible. Desde su experiencia de mamá de una niña, esposa, estudiante y profesional, la puericultora Adriana Ponce considera que si hay una elección conciente que motiva cada uno de estos roles, incluyendo sobre todo el de la maternidad, no serán vividos como un sacrificio.   Madres todo terreno La palabra clave es “organización”, porque cuando el día a día se convierte en un huracán de obligaciones y tareas que atenta contra la armonía del hogar, se hace muy difícil dis...

De madres y abuelas

  Muchas veces por el deseo de trabajar y/o la necesidad de hacerlo, tenemos que delegar por algunas horas del día a nuestros hijos al cuidado de sus abuelas o abuelos, ya sea maternos o paternos. Esta decisión nos produce por un lado tranquilidad de que estén con alguien cercano a nosotros y al mismo tiempo una sensación a veces extraña de cierta incertidumbre o temor. En ocasiones nos preguntamos cómo los cuidarán, si les sabrán poner límites de la misma manera que nosotros, si nos harán caso con las indicaciones que damos, etc. Seguramente las abuelas lo harán muy bien y con todo el amor del mundo, pero nunca será de la misma manera en que nosotras lo haríamos, por el simple hecho de no ser nosotras mismas. Pero hay ciertas pautas que como mamás podemos fijar antes de dejar a nuestros hijos con ellos y poder mostrarles a nuestros padres, madres o suegros/as cómo nos gusta a nosotras que "funcionen las cosas" cuando están con nuestros pequeños. Por ejemplo: "Preferiría...

Bullying: chicos agredidos y acosados en la escuela

  El término bullying fue desarrollado por el psicólogo noruego D. Olweus, quien lo define como “una conducta de persecución física y/o psicológica, intencionada y repetitiva, que realiza un alumno contra otro al que escoge como víctima de repetidos ataques”. Este concepto abarca conductas violentas tanto verbales, físicas como psicológicas, que tienen una duración en el tiempo. Y si bien la violencia dentro del ámbito escolar no es una problemática novedosa, porque desde épocas remotas se registran problemas de conducta y peleas entre los alumnos, el bullying designa un particular modo de agresión escolar: de intimidación y acoso. Se pueden establecer cuatro criterios para definir una conducta como bullying y diferenciarla de otros modos de violencia que pueden observarse en el ámbito escolar: Se trata de un acoso agresivo e intencionadamente dañino Se produce en forma repetida Da cuenta de un desequilibrio de poder Es independiente de la provocación de la víctima, por lo cual se ...

Claves para abrir el diálogo con los adolescentes

  Madre:   “¿Cómo te fue en el colegio?” Hijo:  “Bien” Madre:  “¿Qué hiciste?” Hijo:  “Nada. ¿Hay galletitas?” Si esta es una conversación típica después del colegio, llegó la hora de preguntarse qué es lo que está interfiriendo en el diálogo con los chicos. Porque así como muchos adultos necesitan un tiempito para ponerse cómodos al llegar a casa y estar dispuestos a charlar después de un largo día laboral, a los chicos les pasa lo mismo, y si se los atosiga con preguntas ni bien llegan del colegio, lo más seguro es que terminen respondiendo con monosílabos y sin ganas.  Es decir que el problema no es tanto las preguntas en sí sino cómo se formulan y en qué contexto. Los padres pueden empezar a pensar de qué forma se dirigen a los chicos cuando les hablan, cuál es la manera en que se interesan por su vida, si lo demuestran como una especie de supervisión, de control o como un verdadero interés de comunicarse con ellos.  La idea es transformar un inter...